El cáncer no es una enfermedad sino que engloba a un amplio grupo de patologías que se caracterizan por manifestarse mediante el desarrollo en el cuerpo del paciente de células que crecen y se dividen de forma descontrolada y se extienden por cualquier parte del mismo.
Dichas células denominadas cancerosas no mueren como las consideradas “normales” sino que se multiplican sin parar hasta formar los denominados tumores o neoplasias. Dichos tumores pueden incluso llegar a destruir tejidos completos en el paciente.
En ocasiones, el cáncer se puede extender a una parte del cuerpo diferente de aquella en la que se originó. A este proceso se le conoce como metástasis y se produce cuando algunas células del tumor original se introducen en el torrente sanguíneo, asentándose en cualquier otra parte del cuerpo y formar tumores diferentes en el o los lugares de destino.
Como consecuencia, podríamos afirmar que la mayoría de los cánceres pueden prevenirse y que la mitad de los cánceres provocados por agentes externos son ocasionados por tabaco, alcohol, exceso de peso y sedentarismo.
Es clara la relación entre el exceso de peso como factor de riesgo de algunos tipos de cáncer. Independientemente de que unas personas tengan más predisposición que otras a incrementar su peso, una dieta equilibrada y sana, y el ejercicio físico ayudarán a mantener a raya esos kilos de más.
El ejercicio físico moderado en función de las características de cada persona es un factor importante de prevención del cáncer. Es importante tener en cuenta que dicho ejercicio ha de ser el adecuado para cada individuo y que éste ha de realizarse a diario, no a intervalos y sin la medida aconsejable.
Un tumor es una masa anormal de tejido que aparece cuando las células se multiplican más de lo debido o no se mueren cuando deberían. Los tumores pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos). Las masas benignas a veces crecen mucho pero no se diseminan y tampoco invaden los tejidos cercanos ni otras partes del cuerpo. Las masas malignas suelen diseminarse o invadir los tejidos cercanos, y también es posible que se diseminen a otras partes del cuerpo a través de la sangre y el sistema linfátic
Cáncer hereditario: Algunas personas nacen con una mutación genética que aumenta el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer. Estas mutaciones se transmiten de padres a hijos.
Cáncer no hereditario (esporádico): La mayoría de los cánceres no están directamente relacionados con la herencia. Estos casos se desarrollan debido a una combinación de factores ambientales (como el tabaquismo, la exposición a sustancias cancerígenas, la dieta, etc.) y mutaciones genéticas adquiridas a lo largo de la vida, no heredadas de los padres.
Pérdida de peso inexplicada: La pérdida de peso sin razón aparente, especialmente si es rápida (más del 10% del peso corporal en pocos meses), puede ser un signo de cáncer, especialmente en cánceres como el de páncreas, estómago, esófago o pulmón.
Fatiga constante: Sentirse extremadamente cansado o agotado sin haber hecho esfuerzo físico puede ser un signo de cáncer, ya que algunos tumores consumen mucha energía del cuerpo.
Dolor persistente: El dolor que no desaparece o que empeora con el tiempo, especialmente si está relacionado con una masa o área específica del cuerpo, puede ser un síntoma de cáncer. El dolor en los huesos, cabeza o en el abdomen puede ser relevante.
Cambios en la piel: Los lunares o manchas en la piel que cambian de tamaño, forma o color pueden ser un signo de melanoma, un tipo de cáncer de piel. También, la piel puede volverse más pálida, amarillenta o puede aparecer picazón.
Bultos o masas: La aparición de un bulto o masa, especialmente en áreas como el pecho, los testículos, los ganglios linfáticos o el cuello, puede ser un signo de cáncer.
Carcinomas:
Cáncer de mama
Cáncer de pulmón
Cáncer de colon y recto (cáncer colorrectal)
Cáncer de próstata
Cáncer de hígado
Cáncer de piel (melanoma y no melanoma)
Cáncer de riñón (cáncer renal)
Cáncer de esófago
Cáncer de páncreas
Sarcomas:
Son cánceres que se originan en los tejidos conectivos, como huesos, músculos, cartílago, grasa y vasos sanguíneos. Algunos ejemplos son:
Osteosarcoma (cáncer de hueso)
Lipoma maligno (cáncer de grasa)
Leiomiosarcoma (cáncer de músculo liso)
Leucemias:
Son cánceres de las células sanguíneas, que afectan principalmente a los glóbulos blancos. Los más comunes incluyen:
Leucemia linfocítica crónica
Leucemia mieloide aguda
Leucemia linfoblástica aguda
Linfomas:
Son cánceres del sistema linfático, que es parte del sistema inmunológico. Los dos tipos principales son:
Linfoma de Hodgkin
Linfoma no Hodgkin
Mieloma múltiple:
Cáncer de las células plasmáticas, que son un tipo de célula sanguínea producida en la médula ósea.
Cánceres del sistema nervioso:
Son los cánceres que se originan en las células del cerebro o la médula espinal. Algunos ejemplos son:
Glioma
Astrocitoma
Meduloblastoma
Cánceres de órganos reproductivos:
Cáncer de ovario
Cáncer de útero (endometrio)
Cáncer de cuello uterino
Cáncer testicular
Cánceres digestivos:
Cáncer de esófago
Cáncer de estómago
Cáncer de colon y recto
Cáncer de cabeza y cuello:
Afectan áreas como la cavidad oral, la faringe, la laringe, la nariz, los senos paranasales y las glándulas salivales.
Cánceres de la piel:
El más común es el carcinoma basocelular, que generalmente es menos agresivo, pero el melanoma es un tipo más grave y agresivo de cáncer de piel.
No fumar y evitar el tabaco
Mantener un peso saludable
Adoptar una dieta saludable
Realizar ejercicio físico regularmente
Proteger tu piel del sol
Vacunarte contra ciertos virus (papiloma humano (VPH), Hepatitis B)
Limitar el consumo de alcohol
Realizar exámenes de detección regulares
Aquí detallamos algunos de ellos:
Edad
Historia familiar y genética
Tabaquismo
Exposición al sol y radiación ultravioleta
Dietas poco saludables y obesidad
Consumo de alcohol
Infecciones virales y bacterianas
Exposición a sustancias químicas y tóxicas
Factores hormonales
Cirugía
Radioterapia
Quimioterapia
Inmunoterapia
Terapias Dirigidas
Terapias Hormonales
Tratamiento con Células Madre o Trasplante de Médula Ósea
Tratamientos Paliativos
Tratamientos Experimentales (ensayos clínicos)

